La Habana y después
Frank García vuelve a subir la temperatura

La Habana y después, novela fragmentada en tres tempos y ubicada en dos continentes, entre la primavera de 1994 y el verano de 1997, tiene como protagonista a Alex, viajero y cosmopolita, un “artista en vacaciones”, un esteta que satisface su hedonismo viajando siempre a Oriente y al Sur. Son los suyos viajes de iniciación al conocimiento, que él se complace en hallar en lo diverso, exótico y lejano.
El primer tempo, Entronque de caminos,  sucede en la primavera de 1994, cuando Alex marcha por primera vez a La Habana con su amiga María. El segundo tempo, Yunaisis, la “Dragona”, lo abarcan los siguientes dos años. En ellos Alex regresa a La Habana, viaja a las Playas del Este y luego a Santiago. Lo que dura su etílico romance con un mulato de Oriente, un joven travestí por quien se ha dejado encantar. A Yunaisis quiere verla por encima de ella misma, el signo que tira por tierra el sempiterno estereotipo de la identidad fija y con quien niega, entregados los dos al alcohol, el recrudecido Periodo Especial. Pero la realidad se impone finalmente a sus ensoñaciones, y, para olvidar a su hechicera, se marchará a otra isla, al Oriente más oriental, a Cebú –La Reina del Sur de Filipinas, que da título al tercer tempo–. El entorno salvaje y miserable en el que allí vivirá, entre los squatters de la periferia de Cebu City, quedará  igualmente abolido por el alcohol, a favor de un lugar mágico con los más bellos colores y formas. La nueva conexión ahora será Elsa, una adolescente cebuana, de andrógina belleza, en la que volcará su ideal.


“Una apasionada mirada a Cuba ”


PEDRO GANDÍA (Cuenca, 1953). Pintor, escultor, fotógrafo, video-artista, poeta, narrador, traductor y crítico literario. Ha publicado los poemarios Sábana blanca/ Sábana negra (1973), Cacería (1982), Tríptico del tiempo, la belleza y la muerte (1983), Columnata (1990), Amuatar (1992), Bajo una luz antigua (1994), Hel i  xs -en catalán- (1998), El perfume de la pantera (1999), la novela Burdel (2000) y ha traducido, entre otros, a Théophile Gautier, Oscar Wilde, Charles Baudelaire y Gérard de Nerval.